un recorrido por el arte mudéjar aragonés
webmaster: José Antonio Tolosa (Zaragoza -España-)

PÚLPITO DE LA SALA DE LAS LIMOSNAS (HUESCA)


El púlpito de la Sala de las Limosnas de la Catedral de Huesca, único que se conserva de los cuatro que están documentados en la provincia realizados en el siglo XVI con motivos de tradición mudéjar, se ubica actualmente en el interior del Claustro, dentro del espacio museístico de la Catedral.

Su ubicación original se sitúa en lo que en principio sería el refectorio del antiguo Palacio Episcopal ya que, al igual que el desaparecido del monasterio de Casbas, era un púlpito de refectorio exento de tornavoz ya que no estaba destinado a un espacio amplio, careciendo también de escalera de acceso. Esta sala se reconvertiría más tarde en comedor de limosnas, de donde proviene el nombre con el que se le conoce, siendo utilizado para realizar lecturas religiosas durante las comidas al igual que se hacía en los monasterios.

María Pilar Navarro Echevarría, en su estudio sobre las yeserías mudéjar en Huesca parte para su estudio de la apreciación de Ricardo del Arco que relaciona este púlpito con los hoy desaparecidos de los monasterios de Casbas y Montearagón. En una capitulación firmada en 1522 entre las religiosas de Casbas y Damian Aibar, maestro fustero, para realizar obras en el refectorio se incluye una clausura en la que se pacta la construcción de un púlpito de aljez que debería de ser realizado por el maestro Santa Cruz o por otro que sea buen oficial, especificando también que debe de tenerse el de Montearagón como modelo.

Además de proporcionar una fecha concreta para poder datar los otros púlpitos de estas características realizados en la provincia, entre ellos el de Huesca, el documento aporta un posible artífice de los mismos. En el siglo XVI están documentados dos maestros aljeceros, Luis Santa Cruz y Francisco Santa Cruz. Del primero, de procedencia toledana, está documentada su presencia en Zaragoza en 1514 y más tarde en Barbastro, mientras que el segundo no es hasta 1531 en que se tienen noticias de su presencia, también en Zaragoza.

Navarro Echevarría se decanta por el primero de ellos como autor del púlpito de la Sala de las Limosnas. Para ello presenta tres razones: en primer lugar su cronología se ajusta a la capitulación de Casbas, también está documentada su presencia en Barbastro, o sea en la zona, y en tercer lugar procede de Toledo, ciudad con la que se ha establecido una relación entre los motivos decorativos de este púlpito y los existentes en edificios toledanos, coincidencia que se extiende tanto a los motivos mudéjares como renacentistas que se desarrollan en sus paneles.

El púlpito, que estaba adosado a la pared, tiene tres paneles, uno de ellos incompleto, más el de acceso al interior.

En el panel de la izquierda se desarrolla un motivo a base de una serie de cuadrados flanqueados por hexágonos con el interior decorado con temas vegetales, una flor en el cuadrado y haces de laurel en el hexágono. Se le relaciona con otro motivo idéntico que decora uno de los vanos del Claustro del Monasterio de Santo Domingo el Real de Toledo.

El segundo panel se rellena con una retícula de rombos enlazados y decorados en su interior con una flor de cuatro pétalos con un círculo central. La autora citada relaciona este motivo con el que se desarrolla en una ventana del patio de los Aljibes del monasterio de la Concepción Franciscana de Toledo.

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El panel que se conserva incompleto desarrolla el motivo más raro de los tres. Está formado por decoración vegetal insertada en un esquema de sebqa. Mª Pilar Navarro no ha encontrado ningún motivo idéntico en Toledo. El modo de distribuir los temas decorativos dentro de una retícula curvilínea lo define como una degeneración de temas procedentes del mudéjar toledano de los primeros siglos que en el XVI es utilizado para articular decoraciones como sucede en una puerta de la Sala Capitular del Monasterio de Santo Domingo el Antiguo de esa ciudad. En cuanto al motivo que rellena la retícula, no se ha encontrado tampoco otro igual, aunque es de gran similitud con unas yeserías del Monasterio toledano de la Concepción Franciscana, obra del siglo XVI.

En la mitad derecha del último panel abre el acceso al interior del púlpito, decorándose la otra mitad con el mismo motivo visto en el primer panel.

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Por último, y para confirmar la influencia toledana en la decoración de este púlpito, la autora establece también una serie de coincidencias relacionadas con la técnica de realización.

En resumen, este púlpito puede datarse en el siglo XVI, siendo el único conservado e los cuatro que en esa época se realizaron en la provincia de Huesca: Casbas, Montearagón, Concatedral de Monzón y éste de la Catedral oscense. Su interés es notable debido a los motivos decorativos que presenta puesto que son únicos en el repertorio de yeserías aragonesas.

BIBLIOGRAFÍA ESPECÍFICA SOBRE EL LUGAR:

* CABAÑERO SUBIZA, Bernabé.- “ El púlpito de la Sala de las Limosnas de la catedral de Huesca, una obra maestra próxima a su desaparición ”. Revista “ARTIGRAMA” nº 11 páginas 501-506. Año 1994-95

* NAVARRO ECHEVARRIA, Mª Pilar.- “ Las yeserías mudéjares en Huesca ”. Revista “ARGENSOLA” nº 110 páginas 137-142. Año 1996

 

 
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