un recorrido por el arte mudéjar aragonés
webmaster: José Antonio Tolosa (Zaragoza -España-)

EL MUDÉJAR A PLUMILLA de ÁNGEL VILLAR IGUAL


En un pequeño radio encontramos un interesante elenco de elementos mudéjares, sobre todo en forma de torres espléndidamente decoradas con motivos en ladrillos resaltado, e incluso cerámicos, como es el caso de Utebo. Antes de llegar a éste, podemos desviarnos a Monzalbarba, barrio rural de Zaragoza, de cuya iglesia parroquial de San Miguel solamente se conserva la torre.

Ya en Utebo podemos contemplar uno de los más bellos ejemplares de torre mudéjar de Aragón. Los motivos en ladrillo resaltado se rellenan con azulejos cerámicos, que cuando el sol incide sobre la torre producen un deslumbrante efecto, que le ha valido el sobrenombre de “torre de los espejos”.

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Tomando esta vez dirección Barcelona, enseguida llegamos a La Puebla de Alfindén, de cuya parroquial de La Asunción destaca su torre y los restos de la fábrica mudéjar de la iglesia del siglo XV.

Pocos kilómetros más adelante se encuentra Alfajarín. La iglesia de San Miguel Arcángel conserva parte de su construcción mudéjar, así como pequeños restos de la mezquita sobre la que se construyó. Como suele ser habitual, de su exterior destaca la torre que se levanta adosada a los pies del templo.

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Volviendo hacia Zaragoza y desviándonos dirección Sariñena, llegaremos a Villamayor, donde podremos contemplar la torre de la iglesia de la Asunción, de construcción tardía (finales del siglo XVI) que queda patente en su escueto repertorio de motivos en ladrillo resaltado, que se completan con bandas de cerámica de la época.

Por último, por la carretera que llega hasta Zuera, y una vez sobrepasado Montañana, se encuentra el también barrio rural de Peñaflor, donde se levanta la iglesia mudéjar de Nuestra Señora de los Ángeles, con su correspondiente torre y un hastial neomudéjar producto de la profunda restauración a que se sometió el conjunto en el siglo XX.

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Terminamos este recorrido en la iglesia de San Mateo Apóstol de la cercana localidad de San Mateo de Gállego, obra del siglo XVI, en cuyo cuerpo sobresale su hastial y la torre con un cuerpo de campanas de ladrillo que se levanta sobre otro más antiguo, posiblemente parte del recinto fortificado que había en este lugar.

 

 
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