un recorrido por el arte mudéjar aragonés
webmaster: José Antonio Tolosa (Zaragoza -España-)

TORREÓN SEÑORIAL (PLEITAS)


Pleitas es una pequeña localidad situada en la margen izquierda del río Jalón donde destacan en su plaza Mayor la iglesia parroquial de San Pedro, obra en ladrillo del siglo XVIII, y un torreón señorial que se levanta en su lateral derecho, y que es el elemento que nos interesa y del que vamos a tratar.

 

Parece ser que podría haberse ubicado en el lugar la antigua “Baltas” en época de dominación musulmana. Se sabe que a mediados del siglo XIII el castillo y la villa de Pleitas eran propiedad de Jimeno Pérez Arenoso, quien lo cedió en su testamento, redactado en 1266, a la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén. Esta decisión dio lugar a un pleito entre la familia Ortiz de Azagra y la Orden militar que se resolvió a favor de éstos últimos.

 

En el siglo XV era señorío de los López de Villanueva, heredándolo posteriormente por testamento a los Fernández de Heredia, condes de Bureta.

 

En 1589 la población morisca de la aldea, que debía de ser mayoría, se rebeló, teniendo que acudir el ejército real al mando de Alonso Celdrán, encastillándose los moriscos rebeldes en una torre.

 

El torreón se levanta sobre un pequeño altozano y presenta planta rectangular con unas dimensiones de 13 a 14 metros de largo y 6 metros de ancho.

 
 

La planta bajo está construida a base de piedra sillar de yeso, levantándose el resto en ladrillo. Actualmente toda la parte baja se encuentra colmada de derrubios provenientes del derrumbe de la parte interior, por lo que, al no haberse podido acceder al primitivo piso para su estudio, se mantiene la hipótesis de que exista una planta sótano.

 

La entrada se abre a la izquierda del muro que mira a la plaza, a través de una sencilla puerta en arco apuntado con la rosca de ladrillo.

 
 

Encima de esta planta baja se levantaban otras dos con techumbre de madera sobre arcos diafragma. Se remataba el torreón con tejado a doble vertiente sobre los lados mayores, quedando los cortos en piñón.

 

En 1959 todavía se conservaba el remate, con seis buhardas de ladrillo, una en cada esquina y otra en el centro de cada uno de los lados mayores, apoyadas sobre ménsulas escalonadas y ligadas por un falso arco. Se pueden considerar como únicos en Aragón, y desaparecieron al rebajarse unos metros la torre en la década de 1970.

 
 

La parte más interesante se concentra en los vanos de los laterales. Se abren en arco apuntado descargados por otros superiores rebajados, siguiendo la tipología de las construcciones militares.

 

El único motivo ornamental que se conserva lo podemos ver en la ventana que se abre en la primera planta o planta noble en el lado oriental. Se trata de los restos de una decoración de tracerías de yeso calado a base de arcos mixtilíneos entrecruzados que cerraban el vano, y de los que solamente queda un pequeño retazo en su parte superior.

 
 

Los ventanales de la planta superior tienen unas dimensiones notablemente inferiores y parece ser que no presentaban ningún tipo de decoración.

 

Gonzalo Borrás, atendiendo a la decoración de arcos mixtilíneos establece como fecha de construcción del edificio las décadas de 1350 y 1360.

 
 

 

BIBLIOGRAFÍA ESPECÍFICA SOBRE EL LUGAR:

* ALCALÁ PRAT, Iciar, REVILLA HERNANDO, Ana Mª y RODRIGO GARZA, Beatríz.- “Guía del arte mudéjar en Aragón” Página 98.  Centro de Estudios Mudéjares. Teruel. 2005

* BORRAS GUALIS, Gonzalo M.- “Arte mudéjar Aragonés. 3 vol”. Páginas 308-309 Vol. 1º. CAZAR y COAATA. Zaragoza. 1985

* GUITART APARICIO, Cristóbal.- “Castillos de Aragón. 3 vol.” Páginas 73-74 Vol 3º. Librería General. Zaragoza 1986

 

 
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