un recorrido por el arte mudéjar aragonés
webmaster: José Antonio Tolosa (Zaragoza -España-)

IGLESIA DE SANTA MARÍA MAGDALENA (ZARAGOZA)


Parroquia del populoso barrio zaragozano de la Magdalena, la iglesia de Santa María Magdalena es uno de los cuatro templos mudéjares de la ciudad que todavía guardan buena parte de su primitiva fisonomía. Desde junio de 2002 hasta febrero de 2019, han sido 17 años que ha permanecido cerrada al culto para acometer su restauración.

Según José María Lacarra, la iglesia aparece ya mencionada en 1126, pocos años después de la conquista de Zaragoza por el rey Alfonso I el Batallador, y en 1145 según Ignacio de Asso, lo que la convierte en una de las más antiguas de la ciudad. Unos años después hay, según Ángel Canellas en su “Historia de Zaragoza”, otra referencia en 1197 sobre el testamento de un clérigo de esta iglesia en el que ofrece piedras para construir un portal cercano a su torre campanario, reseña interesante ya que habla de la existencia de una torre anterior a la construcción mudéjar del siglo XIV. Como suele ser habitual, no disponemos de datos documentales que permitan establecer su cronología, si bien por la similitud de su fábrica con la de San Miguel de los Navarros, y en menor medida con la de San Gil, se puede establecer, siguiendo a Gonzalo Borrás, en la primera mitad del siglo XIV.

2 3

Aunque se ha venido afirmando que con anterioridad al actual templo se levantó otro románico que fue demolido y ampliado, las excavaciones arqueológicas que se han realizado estos años en su interior vienen a descartar esta teoría, ya que, además de numerosos restos óseos, los más antiguos datados en el siglo XIV, se han encontrado restos de una calzada romana y de la mezquita que durante la ocupación musulmana de la ciudad se levantaba en el mismo solar, pero ni rastro de esa posible construcción románica. Esto nos llevaría a considerar que, como en tantos otros casos, y en la cercana Catedral de San Salvador tenemos el ejemplo más relevante, tras la ocupación cristiana de la ciudad se consagrase al culto católico esa mezquita aprovechando para campanar su alminar, que con toda probabilidad se corresponda, al menos, con los dos primeros cuerpos y la parte inferior del tercero de la torre actual.

Al igual que San Miguel y San Gil, la Magdalena también se vio afectada por amplias reformas barrocas, en este caso entre 1727 y 1730 de la mano de Juan Yarza y Romero y su hijo José Yarza y Garín, las más importantes el cambio de orientación litúrgica con el añadido de un nuevo presbiterio y la apertura de una portada en alabastro negro en el paño central del ábside

4 5

La iglesia sigue en planta la tipología mudéjar de nave única de tres tramos con capillas poco profundas entre los contrafuertes. Al igual que en San Gil, sobre las capillas laterales iban tribunas al estilo de las iglesias fortaleza de las que únicamente se conservan las que corren por encima del tercer tramo original, primero de la actual, de la fachada meridional recayente a la calle Mayor, encima de la portada. Complicado de visualizar y fotografiar por el tejadoz de madera que se ha colocado sobre la portada, abre al exterior con cinco arcos apuntados.

En ese mismo tramo del lado norte se ha recuperado la que sería entrada principal a la iglesia, y que más adelante se comentará en detalle. A su derecha se aprecia una torre contrafuerte que contrarresta al campanario del lado contrario. Ya dentro del nuevo presbiterio sobresale el volumen de la actual sacristía.

7 8 9

Por último, tanto en la nave central como en las capillas laterales, el alero de los tejados se sustenta sobre una línea de ménsulas en voladizo. Toda la construcción se realizó en ladrillo

 

 
Mapa interactivo de la Comarca de Zaragoza
 
Página de inicio
Ver estadísticas